• La diputada constituyente recibió un reconocimiento especial en un encuentro que convirtió la política en amistad, memoria y gratitud
A sus 95 años, María Luisa Salcedo Morales sigue demostrando que la edad puede marcar los años, pero nunca tiene por qué marcar el ánimo.
Por eso, ante las recientes ausencias de la maestra y diputada constituyente por cuestiones de salud, Grupo Reflexión decidió no esperar a que regresara: este miércoles llevó su sesión hasta su domicilio para acompañarla, reconocer su trayectoria y decirle cuánto la han extrañado.
Sin protocolos y en un ambiente de amigos, el presidente de Grupo Reflexión, doctor Francisco Martínez Mora, destacó que era un día especial para este colectivo plural y diverso, que reconoce en María Luisa un ejemplo por su experiencia, capacidad de análisis y trayectoria en la vida pública.
Al encuentro acudieron los diputados Eduardo Van Wormer Castro, presidente de la Mesa Directiva del periodo ordinario de sesiones; Karina Olivas Parra, Erick Iván Agúndez Cervantes y Sergio Guluarte Ceseña, además de Fabrizio del Castillo Miranda.
Con la sencillez que la distingue, María Luisa agradeció la visita y, con entusiasmo, recordó que a sus 95 años le gusta escuchar a la gente porque siempre aprende de los demás.
“La oposición la tenemos todos; a eso me dedico: a escuchar”, expresó, convocando a los presentes a una frase que resume su espíritu: no envejecer el ánimo.
María Luisa conoce bien lo que significa romper cánones. A los 12 años dejó Santa Rosalía para trasladarse a La Paz y, con el paso de los años, se convirtió en la primera diputada constituyente a nivel mundial y en una de las mujeres que participaron en la redacción de la Constitución Política de Baja California Sur.
Junto con su homólogo Eligio Soto López, es reconocida como artífice de aquella construcción histórica que dio forma jurídica al nuevo estado.
El encuentro fue, en esencia, un abrazo: a una amiga, a una mujer que hizo historia y a una generación que todavía tiene mucho que enseñar.
Todos los ahí presentes, coincidieron en que, hay personas que cumplen años y otras, como la querida maestra María luisa, que, con cada año vivido, se convierten en parte de la memoria de un pueblo.
