*Llama a fortalecer la economía, la salud y el desarrollo comunitario en Baja California Sur
La Paz, Baja California Sur.– Consumir productos locales es mucho más que una decisión de compra; es un acto de conciencia que fortalece a las familias, impulsa la economía regional y contribuye a una mejor calidad de vida para todas y todos, expresó hoy Diana Von Borstel Luna, tras recorrer este fin de semana, el Mercado Orgánico del Malecón de La Paz y dialogar con productores y comerciantes.
Durante su visita, destacó la disposición de los locatarios para compartir sus experiencias y la importancia de consolidar una cadena de bienestar que inicia con quienes trabajan la tierra, continúa con los comerciantes y culmina con los consumidores que eligen alimentos frescos, saludables y producidos en Baja California Sur.
“Detrás de cada producto local hay una historia de esfuerzo, dedicación y amor por nuestra tierra. Cuando elegimos consumir lo que se produce en nuestro estado, fortalecemos el trabajo de nuestras familias, promovemos una economía más solidaria y contribuimos al bienestar colectivo”, señaló.
Von Borstel Luna enfatizó que el crecimiento de los mercados locales requiere del compromiso compartido entre sociedad y gobierno para impulsar políticas públicas que favorezcan la producción regional, promuevan la cultura de la legalidad, la inclusión y el acceso de todas las personas a alimentos saludables.
Llamó a valorar el trabajo de las y los productores sudcalifornianos, reconociendo que cada compra representa una inversión en el desarrollo de las comunidades, la conservación de las tradiciones y la construcción de un futuro más sostenible.
“Cada decisión cuenta. Cada vez que apoyamos a un productor local, fortalecemos nuestra economía, protegemos nuestra identidad y enviamos un mensaje claro: creemos en nuestra gente y en el enorme potencial de Baja California Sur”, afirmó.
Finalmente, la aspirante a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación, invitó a la ciudadanía a visitar los mercados locales, conocer de cerca a quienes producen con responsabilidad y hacer del consumo consciente un hábito cotidiano.
“El cambio comienza con pequeñas decisiones. Cuando elegimos lo nuestro, sembramos bienestar, cosechamos esperanza y construimos un estado más fuerte, saludable y unido para las presentes y futuras generaciones.
